A lo largo de los años, el Curral do Negro ha acogido mucho más que simples visitantes. Ha acogido historias, amistades, charlas alrededor de una mesa, dibujos de peques, esculturas improvisadas, fotografías, pequeños regalos y mensajes dejados por quienes han pasado por aquí. Algunos vuelven cada año. Otros solo han pasado por aquí una vez. Pero todos han dejado un poco de sí mismos en este lugar.
En esta y en el resto de páginas de esta web hemos reunido una pequeña selección de esos recuerdos. No porque sean obras de arte extraordinarias —aunque muchas lo son!—, sino porque representan lo que más nos gusta conservar: el vínculo entre las personas y nuestro pequeño rincón de la Serra da Estrela. Cada dibujo, objeto o mensaje cuenta una historia diferente y ayuda a construir, un poco más, la identidad del Curral do Negro.
En la Serra da Estrela hay una expresión muy utilizada que quizá sorprenda a quienes nos visitan por primera vez: «bem-haja». Más que un simple «gracias», es una forma de desear que a alguien «le vaya bien», que todo le salga bien y que la vida le sea favorable. Sigue escuchándose con frecuencia en los pueblos de la Serra y transmite un agradecimiento cálido, acompañado de sinceros deseos de felicidad y prosperidad.
Por eso, esta página es nuestro agradecimiento a todos aquellos que, a lo largo de los años, han formado parte de esta aventura. A quienes han elegido el Curral do Negro para descansar, pasear, descubrir la montaña, celebrar momentos especiales o, simplemente, hacer una pequeña parada. A quienes vuelven. A quienes nos recomiendan. A quienes dejan un dibujo en el cuaderno, una piedra pintada, una fotografía, una escultura o simplemente una sonrisa antes de marcharse.
Esperamos que estos pequeños recuerdos formen parte de vuestra visita a nuestra página web, del mismo modo que han pasado a formar parte de la historia del Curral do Negro.
Bem-haja! Y hasta pronto.